• Juan Guerrero N.

"Que abundeis en esperanza"

Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

A los Romanos 15:13



Amados todos en el Señor, el capítulo 24 de San Mateo, narra que luego de la resurrección, Jesús el Señor apareció a dos caminantes a Emaús. Ellos dolidos, tristes, tenían sus ojos velados y no reconocieron que era el Señor quién les preguntó: ¿Que pláticas lleváis? Uno de ellos, con tristeza cuenta lo sucedido en Jerusalén y se refiere a la crucifixión y muerte del Señor, y con desesperanza señala "Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido", verso 21. Se percibe la frustración, la decepción de quién ha perdido la esperanza. ¡Que en nosotros, pese a la prueba, el dolor, las preocupaciones que estamos enfrentando, no disminuya la esperanza que un día abrazamos con tanta fe!


En este periodo de contingencia, en que ha sido sometida a prueba la fe cristiana, muchos quizás han sido los que han incrementado su esperanza en Dios. Sin embargo, como en toda prueba, es posible que alguno o alguna, esté pasando por momentos en que el enemigo del alma está procurando sembrar la desesperanza, la tristeza y la falta de paz; recuerde que él es el mismo enemigo que logró con maldad sembrar la cizaña en medio del trigo, léalo en Mateo 13:25.


Esta meditación centra nuestra atención en algunos conceptos claves en el desarrollo de la vida cristiana y sobre todo en momentos de prueba, como la contingencia que estamos viviendo a nivel mundial; me refiero a la esperanza, el gozo, la paz, el creer, el ser llenos y abundar en la esperanza. Todo bajo la cobertura del poder del Espíritu Santo.


Respecto a la esperanza, es el estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea. Todos deseamos algo, protección divina si estamos sanos, sanidad si estamos enfermos, mantener nuestros trabajos, no ser afectados por las crisis que se enuncian, etc. Pero la más grande de las esperanzas, no se basa en los bienes terrenales, sino en alcanzar la vida eterna que Dios nos ha prometido. En medio de esta contingencia, el enemigo desea robarnos la esperanza y con ella, afectar nuestro gozo y nuestra paz.


El gozo del Señor es fundamental en medio de la prueba, ya que permite que nuestra débil alma sea fortalecida, como señala el profeta, “no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza” (Nehemías 8:10). La paz, nos brinda, equilibrio sobriedad, sosiego, tranquilidad frente a tanta adversidad; esto es lo que no logra comprender un no creyente en Dios. ¿Cómo es que los Cristianos, que poseen los mismos problemas, preocupaciones, temores y duelos, no pierden la paz?, Pablo lo enseña, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6 y 7).


¿Cómo lograr que abundemos en esperanza, gozo y paz?

Pablo, brinda la receta a la iglesia en los Romanos. No depende exclusivamente del interés humano, sino de la gracia abundante de Dios, que actúa sobre el cristiano probado, que pone su confianza en Dios. Pablo dice, “Y el Dios de esperanza”. ¡Que hermoso es tener un Dios de esperanza!, un Dios que nos anima a esperar lo que se desea, aunque no se vea. El apóstol Pablo, enseña que la esperanza del cristiano no se basa en lo que nuestros ojos pueden ver, en lo que nuestros sentidos pueden percibir, ni en las promesas humanas que podamos recibir, “Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?” (Romanos 8:24).


Luego señala, “os llene de todo gozo y paz en el creer”; entendiendo que el gozo y la paz, son parte del fruto del Espíritu Santo, conforme a Gálatas 5:22. Pero no dice solo que Dios nos brinda gozo y paz, sino la cita bíblica dice “...os llene”. En medio de la adversidad, se hace entonces muy necesario e importante buscar el ser llenos de la paz y el gozo de Dios. Y todo es posible, como señala el versículo de meditación “en el creer”.

Entonces, se hace fundamental que, en medio de la prueba que pueda estar pasando cualquiera de nuestros hermanos y hermanas, de nuestras familias y amadas congregaciones, nuestro creer en Dios sea punto inicial de nuestra llenura del gozo y la paz. Y como muchas veces hemos señalado, no nos referimos a solo creer en la existencia de nuestro Dios, sino creerle a él, a sus palabras, a sus promesas y sobre todo en el amor que le debemos, aunque en medio de la prueba, pareciera que no le vemos o sentimos a nuestro lado, así como los caminantes a Emaús, tal como señala el Apostol Pedro, “A quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas” (1 Pedro 1:8-9).

Termino, diciendo que como producto de todo lo que hemos señalado, en la medida que somos llenos del gozo y de la paz en el creer, podremos avanzar a un nivel superior de la esperanza, a fin de que esta sea en nosotros abundante como señala nuestro versículo de meditación, “para que abundéis en esperanza por el poder del espíritu Santo”.


Que abundemos en el gozo, paz y la esperanza en Dios.

¡Dios nos bendiga!

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